
26 agosto 2009. Saludo a los peregrinos de lengua española. En particular a los grupos de las diócesis de Coria-Cáceres y Cuenca;
a los Padres Franciscanos de España y a las Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento; así como a los fieles de las Parroquias de Villena, La Solana y Toledo.
En este tiempo de vacaciones, agradecemos al Señor el don maravilloso de la creación. Como he escrito en la Encíclica Caritas in veritate, la cuestión del medio ambiente está ligada a la del desarrollo humano integral. Cuando en la sociedad se respeta la ecología humana, se beneficia también la ecología ambiental. La creación ha sido confiada por Dios a la responsabilidad del hombre. Es posible, inspirándose en los valores de la caridad en la verdad, construir un desarrollo humano integral que beneficie a todos los pueblos y a las generaciones futuras. Muchas gracias por vuestra visita.