17 de noviembre 2010. (-SÓLO VÍDEO-) Siguiendo su serie de catquesis sobre mujeres santas, Benedicto XVI ha dedicado la audiencia general a la figura de Santa Juliana de Cornillon, nacida en Bélgica en el siglo XII. (-TEXTO COMPLETO-)
Queridos hermanos y hermanas:
Esta mañana nos detenemos en la figura de Santa Juliana de Cornillón. Nació cerca de Lieja, en Bélgica, a finales del siglo XII. Huérfana a los cinco años, fue confiada al cuidado de las religiosas del convento-leprosería de Monte Cornillon tomando más tarde el hábito agustino y llegando a ser priora del mismo.
Poseía una notable cultura e inteligencia que se unía a la contemplación y al sentido profundo de la Eucaristía. Sus visiones la llevan a comprender la necesidad de instituir la fiesta litúrgica del
Corpus Domini, para que los creyentes glorifiquen el Santísimo Sacramento, acrecienten su fe, avancen en la práctica de la virtud y reparen las ofensas realizadas al Señor.
Dicha solemnidad se celebró por primera vez en la diócesis de Lieja, extendiéndose después a toda la Iglesia Universal. Santa Juliana muere en Fosse-La Ville en 1258. Hoy también en muchos lugares se vive una primavera eucarística en la que muchas personas descubren la belleza de rezar en adoración ante la Santa Eucaristía.
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los miembros de la Federación Mundial de las Obras Eucarísticas de la Iglesia, a los misioneros del Verbo Divino, así como a los demás grupos provenientes de España, El Salvador, Venezuela y otros países latinoamericanos. Siguiendo el ejemplo y enseñanza de Santa Juliana de Cornillon, os invito a ser fieles al encuentro con Cristo en la Misa dominical y a la adoración del Santísimo Sacramento, para experimentar el don de su amor. Muchas gracias.