30 de septiembre, 2009. Saludo a los fieles de lengua española, procedentes de España y Latinoamérica. En particular, me dirijo al grupo de "Manos Unidas", que celebra el cincuenta aniversario de su fundación
acompañado de su Presidenta, del Obispo Consiliario, Monseñor Juan José Omella Omella, y de algunos representantes del Pontificio Consejo Cor Unum. Deseo expresaros mi aprecio por la fructuosa labor que vuestra institución ha realizado en estos años en favor de los países en vías de desarrollo, y os invito a dar un nuevo impulso a vuestra vida de fe, esperanza y caridad, para que vuestro trabajo siga siendo signo eficaz de la presencia del Señor Jesús en medio de los que más sufren. Muchas gracias.