
21 de diciembre, 2012. (Romereports.com) “Id preparando el Nacimiento en vuestros hogares con la expectación y ternura con la que María esperaba acoger la venida al mundo del Salvador de todos los hombres”, esa es la recomendación que hizo hace pocos días Benedicto XVI.
Algo que no puede faltar en Navidad, es la representación del Nacimiento en el pesebre. Las imágenes del Niño Jesús, la Virgen María y San José no faltan en casas e iglesias. ¿Pero cuándo comenzó esta tradición?
En las catacumbas de los primeros cristianos pueden encontrarse imágenes del Nacimiento. Pero a San Francisco de Asís se le considera el primer impulsor de las representaciones.
ROBERTO FABRIZI
ASSOCIAZIONE ITALIANA AMICI DEL PRESEPIO
“En 1223, San Francisco pidió permiso al Papa Honorio III para representar la imagen del nacimiento de Jesús. Aunque no se le puede considerar un Nacimiento ya que sólo estaba el Niño, el buey y el asno”.
Ante el gran número de personas que no sabían leer ni escribir en su época, San Francisco encontró esta solución para explicar el significado de la Navidad. Sin embargo, fue una representación viviente y no un nacimiento con figuras. Hubo que esperar 67 años para ver el primero.
ROBERTO FABRIZI
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“El primero al que históricamente se le considera un Nacimiento con figuras que se destacan de la escenografía es el del arquitecto Arnolfo de Cambio, en el año 1290”.
El Concilio de Trento impulsó la instalación de los Nacimientos en las iglesias durante la Navidad. Paulatinamente también se empezó a hacer en familia y las figuras se fueron personalizando con los rasgos y trajes de cada país.
Hoy es considerado también un arte impulsado y protegido por asociaciones culturales. Se organizan incluso cursos para aprender a construirlos. Pueden ser tan originales como éste o más tradicionales, pero lo importante es cuidar detalles como el musgo, las rocas o la luz para crear el efecto de que las figuras cobren vida.
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