En el primer ángelus del año, Benedicto XVI ha reiterado su disponibilidad a trabajar con los principales líderes del mundo para promover un orden mundial que proteja a los más pobres.
Benedicto XVI En la segunda etapa de 2008 ha surgido una crisis económica de grandes dimensiones. Ésta crisis debe estudiarse en profundidad, como un síntoma grave que requiere intervenciones sobre las causas.
El Papa invitó a no desanimarse ante las dificultades y los fracasos del año pasado, sino a centrarse en mejorar las cosas.
Benedicto XVI No se trata de confiar en tener una suerte más favorable o en los modernos procesos del mercado y la finanza, sino de esforzarse en ser un poco más buenos y responsables para poder contar con la bondad del Señor.
Benedicto XVI dijo que ante la crisis hace falta solidaridad mundial. Y que para combatir la pobreza, hace falta unir el potencial del mercado con el de la sociedad y promover el respeto de la legalidad y la búsqueda del bien común.