Benedicto XVI ha revocado la excomunión a los cuatro obispos lefebvrianos ordenados hace 20 años por el francés Marcel Lefebvre sin la autorización del Papa.
El Vaticano presentó el decreto de excomunión como un gesto de paz para promover la unidad de la Iglesia Católica.
La decisión ha sido criticada por algunos líderes de judíos porque Richard Williamson negó las dimensiones del holocausto.
El
Vaticano dijo en el periódico LOsservatore Romano, que estos
comentarios de Williamson son inaceptables y que violan las enseñanzas
de la Iglesia. También el padre Federico Lombardi, portavoz del
Vaticano, recalcó que las opiniones de este obispo no tienen nada que
ver con el decreto.
También el líder de los lefevrianos, el
obispo Bernard Fellay, aclaró que se trata de las opiniones personales
de uno de sus miembros, pero no del resto del movimiento.
Los
lefebvrianos son oficialmente conocidos como Fraternidad Sacerdotal San
Pío X. Se trata de una institución de corte tradicionalista que rechazó
algunas normas del Concilio Vaticano II como el abandono de la Misa en
latín o el ecumenismo.
La excomunión no significa que el resto
de simpatizantes hayan vuelto a la comunión con la Iglesia Católica.
Pero ese será el siguiente paso. Un paso importante porque la
Fraternidad tradicionalista cuenta con aproximadamente 1 millón de
personas en todo el mundo.