10 de diciembre, 2009. El embajador de Cuba ante la Santa Sede, Eduardo Delgado Bermúdez, ha presentado las cartas credenciales en el Vaticano. El nuevo representante, de 66 años, era hasta ahora un alto cargo del Ministerio de Exteriores.
Durante el primer encuentro, el Papa ha pedido al país una mayor libertad religiosa que posibilite celebrar la Misa en algunas cárceles, realizar procesiones, construir casas religiosas o que algunos sacerdotes y religiosos tengan seguridad social.
Benedicto XVI reclama más signos concretos de libertad como por ejemplo su participación en los medios de comunicación. Además pide que se definan las relaciones entre Cuba y la Santa Sede para garantizar el desarrollo de la Iglesia en la isla.
El Papa ha destacado ante el embajador la relación de Cuba con Estados Unidos. Ha señalado que su acercamiento sería beneficioso para ambos.
El Papa envió su saludo a las autoridades y a todo el pueblo cubano al que calificó de “noble, sufrido y luchador”.
Curiosamente, el Vaticano cuenta ahora con dos embajadores cubanos ante la Santa Sede: Eduardo Delgado y Miguel Díaz, que representa a Estados Unidos.
PVB
CTV/ JM
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