28 de junio, 2010. Benedicto XVI ha enviado a los obispos de Bélgica un mensaje de solidaridad por el modo “sorprendente y deplorable” con el que la policía registró la sede de la Conferencia Episcopal y la catedral de Malinas.
La policía retuvo a todos los obispos belgas durante 9 horas e introdujo una minicámara en las tumbas de dos cardenales para esclarecer si los obispos ocultaron “sistemáticamente” casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes.
En cualquier caso, en su mensaje el Papa pide que la justicia belga siga su curso y esclarezca lo ocurrido en materia de abusos sexuales.
Benedicto XVI pide también que se respete a las víctimas. Y es que las autoridades han secuestrado las denuncias de muchas víctimas que decidieron no acudir a la policía sino a la comisión encargada de evaluar el problema, a condición de permanecer en el anonimato.
El presidente de esta Comisión sobre abusos sexuales, Peter Adriaenssens, ha dimitido porque considera que la justicia belga lo ha utilizado como anzuelo para engañar a las víctimas.