
6 de noviembre, 2010. Al pie de la escalerilla le han recibido los príncipes de Asturias Felipe y Leticia. Ante un Papa tímido y visiblemente emocionado, el heredero de la corona española, dio las gracias al Papa por su cercanía a este país. En su primer discurso, Benedicto XVI pidió a Occidente que no se ocupe sólo de las necesidades materiales de los hombres sino también de las morales, espirituales y religiosas.
El avión de Benedicto XVI aterrizó en el aeropuerto de Santiago de Compostela, en España entre una espesa niebla. Sin embargo, las bajas temperaturas no empañaron la fiesta.
Le recibieron al pie de la escalerilla los príncipes de Asturias Felipe y Leticia, junto a quienes escuchó los himnos de España y del Vaticano.
Ante un Papa tímido y visiblemente emocionado, el heredero de la corona española, dio las gracias al Papa por su cercanía a este país.
Felipe de Borbón
"Los españoles nos sentimos realmente muy honrados de que en los cinco primeros años de Vuestro Pontificado hayáis visitado España por segunda vez. Además, en el mes de agosto del próximo año 2011, tendremos nuevamente el honor de recibiros en Madrid para celebrar la Jornada Mundial de la Juventud".
Benedicto XVI
"Siento una profunda alegría al estar de nuevo en España, que ha dado al mundo una pléyade de grandes santos, fundadores y poetas, como Ignacio de Loyola, Teresa de Jesús, Juan de la Cruz, Francisco Javier, entre otros muchos".
En su primer discurso en España el Papa pidió a Occidente que no se ocupe sólo de las necesidades materiales de los hombres sino también de las morales, espirituales y religiosas.
Benedicto XVI
"También yo quisiera invitar a España y a Europa a edificar su presente y a proyectar su futuro desde la verdad auténtica del hombre, desde la libertad que respeta esa verdad y nunca la hiere, y desde la justicia para todos, comenzando por los más pobres y desvalidos".
Benedicto XVI recordó los motivos de su viaje a España: su peregrinación a la tumba del apóstol Santiago y la dedicación de la Sagrada Familia.
Además de autoridades como el vicepresidente del gobierno español y varios ministros, cientos de gallegos esperaron al Papa en la pista del aeropuerto de Santiago de Compostela para darle un cálido recibimiento en su segundo viaje a España.
También miles de ellos se agolparon a lo largo de los 11 kilómetros que separan el aeropuerto de la ciudad. Le esperaban con bandas de gaitas, banderas de colores y muchos aplausos.
JMB
CTV
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-BN