30 junio 2010. Benedicto XVI explicó en la audiencia general la figura de San José Cafasso, director espiritual de San Juan Bosco. Con su ejemplo, recordó a los sacerdotes la importancia de ser buenos guías.
Benedicto XVI
“Sus enseñanzas no eran abstractas, basadas sólo en libros. Nacían de la experiencia viva de la misericordia de Dios y del conocimiento del alma que había adquirido en sus largas horas en el confesionario y en la dirección espiritual”.El Papa destacó que este sacerdote dedicó su vida a formar a los demás y a dar ejemplo de santidad.
Benedicto XVI“Su secreto era sencillo: ser un hombre de Dios y hacer en las pequeñas acciones cotidianas lo mejor para la gloria de Dios y el bien de las almas”.
En sus saludos en varios idiomas, el Papa se dirigió en modo especial a los arzobispos que ayer recibieron el palio y a quienes les acompañaban.
AU
–
-BN