30 de septiembre, 2010. El Papa no quiso marcharse de Castel Gandolfo sin despedirse y agradecer el trabajo de los empleados del palacio donde ha pasado los meses de verano.
Por eso, pocas horas antes de volver a Roma, se reunió con ellos y sus familias. Desde cocineros y personal de limpieza hasta jardineros se dieron cita en el exterior del palacio.
Benedicto XVI
“Gracias a todos porque también este verano me habéis acompañado con vuestra oración y trabajo diario. Quiero agradeceros que hayais sido siempre cercanos”.
En un ambiente familiar Benedicto XVI saludó a cada uno de ellos. Conoció a la primera hija de uno de los trabajadores y bromeó con alguno de los empleados.
Benedicto XVI
“No necesitas escalera”.
El Papa se despidió hasta el próximo año y reconoció el esfuerzo y trabajo realizado para que su estancia fuese lo más cómoda posible.
PVB
CTV
JM
-BN-