3 de mayo, 2010. Antes de venerar la Síndone, Benedicto XVI celebró una misa multitudinaria en la Piazza San Carlo de Turín. Allí pidió a las familias que se mantengan unidas a pesar de las dificultades.
Benedicto XVI
“Animo a las familias a vivir la dimensión cristiana del amor en las sencillas acciones de todos los días, en las relaciones familiares superando divisiones e incomprensiones”.
El Papa se reunió después con un numeroso grupo de jóvenes de la región. En el encuentro pidió por los jóvenes de todo el mundo.
Benedicto XVI
“Pido especialmente por los jóvenes que atraviesan situaciones de sufrimiento, dificultad y de desorientación”.
En una jornada marcada por la lluvia, el mal tiempo no impidió que los jóvenes llenasen la plaza para ver al Papa.
Benedicto XVI les recordó que Jesucristo siente un especial amor por cada uno de ellos.
Benedicto XVI
“El amor de Cristo por el joven del Evangelio es el mismo que siente por cada uno de vosotros. No es un amor del pasado, no es una ilusión ni está reservado a unos pocos”.
El Papa también recordó que en agosto de 2011 se celebrará en Madrid la Jornada Mundial de la Juventud, y animó a todos los jóvenes a participar y a prepararse para el encuentro.
Benedicto XVI también visitó un centro de atención a enfermos. Les recordó que el dolor y el sufrimiento no tienen la última palabra.
Benedicto XVI
“Nuestro encuentro enlaza muy bien con mi peregrinación a la Santa Síndone, en la cual leemos todo el drama del sufrimiento, pero también la luz de la Resurrección de Cristo”.
El saludo a los enfermos fue el último encuentro de esta breve pero intensa visita de once horas a Turín.
EF
CTV
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