2 de enero, 2011. Cada fotografía es un instante, un recuerdo de un momento único.
Bien lo sabe el sacerdote Giuseppe Colombara, director del servicio
fotográfico de L'Osservatore Romano. Conscientes del gran patrimonio
que el periódico del Vaticano tiene entre manos, ha decidido dar el
salto a las nuevas tecnologías y digitalizar sus más de 7 millones
de negativos.
Millones de instantáneas de momentos públicos y privados de los
papas que corren el peligro de estropearse. Fotografías con gran
significado, como esta de Pío XII ante los destrozos tras el
bombardeo al barrio romano de San Lorenzo en 1943.
O esta, cuando Juan Pablo II se encontró con Alí Agca, el
terrorista turco que atentó contra él en 1981.
P. Guiseppe Colombara
Director, Servicio
Fotográfico de L'Osservatore Romano
“
Hace
algunos años, conforme se veían los daños que habían sufrido las
fotos, se constató la necesidad de salvar las dificultades y
conservar estas imágenes. El problema era la financiación del
proyecto”.
Ahora el dinero no es un problema gracias a la colaboración de dos
patrocinadores que pondrán 2 millones de euros.
El proceso durará unos cinco años ya que además de la
digitalización de las fotografías, incluye la renovación de
algunas de las salas para crear un microclima que proteja las
fotografías en papel de sus principales enemigos la luz, las
bacterias y el paso del tiempo.
P. Guiseppe
Colombara
Director, Servicio
Fotográfico de L'Osservatore Romano
“
La
luz directa también es uno de los agentes que más daña las
fotografías aunque la película se haya revelado ya, porque el
negativo es un soporte muy sensible. Lo mismo que la gelatina que
recubre la película. Cuando varían algunos de estos componentes
atmosféricos, además de las bacterias y los ácidos del contacto
con las manos, hace más difícil este proceso de cuidado”.
La tecnología más puntera al cuidado del patrimonio fotográfico de
la Historia de la Iglesia, de la humanidad y del Vaticano.
BR
AM
HC
-WP