18 de marzo, 2010. La Iglesia católica considera vital para su futuro en Tierra Santa preservar el lugar donde Jesús nació, vivió y murió.
Una tarea que supone un importante coste económico para la Iglesia. Por eso, el cardenal Leonardo Sandri ha escrito a todos los obispos del mundo para animarles a participar en la colecta anual para Tierra Santa que se celebra el Viernes Santo.
La Congregación de las Iglesias Orientales coordina esta colecta, en la que cada año se recaudan millones de dólares.
Parte de los fondos se destinan al mantenimiento de las parroquias, familias pobres, colegios y para ofrecer becas a los universitarios cristianos.
Con el dinero recaudado en 2009, se financiaron proyectos de restauración desde Belén hasta Jerusalén.
El cardenal Sandri da las gracias por las ayudas que recibieron el año pasado y asegura que no habrían podido ayudar a muchos sin la generosidad de los católicos de todo el mundo.
MC/PVB