15 Julio 2010. El fiscal del Vaticano para los casos de abusos sexuales ha presentado las nuevas normas de la Iglesia para combatir los abusos sexuales y juzgar más deprisa a los sacerdotes que cometan estos delitos. ROME REPORTS
adelantó
la noticia la semana pasada.
Mons. Charles Scicluna
Promotor de Justicia (Vaticano)"Pienso que esta ley es la prueba de que nos tomamos muy muy en serio nuestro compromiso de promover entornos seguros y de dar una respuesta adecuada a los abusos". Se trata de un paquete de procesos y sanciones exclusivamente internas a la Iglesia. No sustituyen a las leyes estatales, que el Vaticano ordena respetar también escrupulosamente, especialmente cuando ordenen denunciar a los culpables.
Mons. Charles Scicluna
Promotor de Justicia (Vaticano)"Si la ley del Estado obliga a denunciar, hay que obedecerla absolutamente. No hay excusas. Si la ley permite a la víctima decidir si denunciar o no, hay que respetar esta decisión del legislador". El nuevo texto del Vaticano es una puesta al día de la Carta Apostólica “Sacramentorum Sanctitatis Tutela” sobre delitos graves contra la moral y los sacramentos. Las mayoría de las nuevas normas del Vaticano convierten en ley disposiciones que ya se aplicaban a título provisional.
Desde ahora la Iglesia procederá internamente contra un sacerdote hasta que la víctima cumpla 38 años de edad, que puede ser incluso 30 años después del delito. Además, se reserva la potestad de aumentar aún más el plazo en casos excepcionales. Se trata de un plazo mucho mayor que el de las leyes penales. Así, aunque el delito haya prescrito civilmente, la Iglesia sancionará al agresor, quien en casos graves puede ser expulsado del sacerdocio.
El texto incluye grandes novedades. Se convierten en “delito grave” la posesión de pornografía infantil, el abuso de discapacitados mentales mayores de edad y la grabación de confesiones con nuevas tecnologías. Además, desde ahora también los laicos podrán ser jueces o abogados en estos procesos.
Las sanciones internas contra sacerdotes delincuentes pueden ir desde la prohibición de presentarse en público como sacerdotes o celebrar Misa, hasta en casos graves, la expulsión del sacerdocio.
Otra importante novedad es que a partir de ahora la Congregación para la Doctrina de la Fe será la encargada de juzgar a cardenales, patriarcas y obispos por estos delitos.
JMB
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