Los representantes de cada una de las diócesis de la Iglesia Ortodoxa Rusa han elegido nuevo patriarca al candidato más favorable al diálogo con la Iglesia Católica de Roma.
Se trata del metropolita Kirill, hasta ahora número uno del Departamento de Relaciones Externas del Patriarcado de Moscú.
Se convierte en sucesor de Alexis II, fallecido el pasado 5 de diciembre.
Benedicto XVI, con quien Kirill se ha reunido en tres ocasiones, no escondió el entusiasmo por esta elección y la saludó públicamente en cuatro ocasiones. La primera fue durante la audiencia general.
Benedicto XVI He recibido con alegría la noticia de la elección del metropolita Kirill como nuevo Patriarca de Moscú y de todas las Rusias.
El Papa envió inmediatamente un telegrama personal al recién elegido Patriarca en el que aseguraba que reza para que Dios bendiga sus iniciativas para la plena comunión entre católicos y ortodoxos.
La tercera ocasión fue durante la visita ad limina de los obispos católicos rusos. Y la cuarta, con una carta especial el día de su entronización. En ella, el Papa le dice que espera que continúe el diálogo sincero entre la Iglesia Ortodoxa Rusa y la Iglesia Católica para encontrar el modo de promover y reforzar la comunión entre cristianos.
Kirill tiene 62 años, se ordenó sacerdote cuando tenía 23 años. Ahora está a su cargo la rama más numerosa de la Iglesia Ortodoxa, con unos 150 millones de seguidores.
Aunque es el más abierto de los candidatos, nunca ha tenido reparos en pedir al Vaticano que suprima las diócesis católicas en territorio ruso y las convierta en circunscripciones canónicamente inferiores, como las administraciones apostólicas, porque de las diócesis rusas ya se encargan sus propios obispos ortodoxos.