Con la llegada de un nuevo inquilino a la Casa Blanca, los embajadores americanos que no son de carrera diplomática han presentado la renuncia.
La embajadora de Estados Unidos ante la Santa Sede, Mary Ann Glendon es una de ellas y ha retomado su trabajo académico en la Universidad de Harvard, un día antes de que Barak Obama jurase el cargo de presidente de Estados Unidos.
Ocupó el cargo de embajadora durante menos de un año, pero han sido meses memorables, que han incluido la primera visita de Benedicto XVI a Estados Unidos. Por eso, le cuesta elegir el momento más especial de esta etapa.
Mary Ann Glendon Ex-Embajadora de EE UU ante la Santa Sede Es difícil mencionar uno solo. Siempre recordaré las magníficas liturgias que tuve el privilegio de presenciar: la ordenación de sacerdotes de la diócesis de Roma, el funeral por el cardenal Pío Laghi, primer nuncio apostólico en Estados Unidos hace 25 años. Ha sido una gran oportunidad para conocer mejor la Santa Sede y desde una perspectiva diferente, y también para conocer el cuerpo diplomático de Estados Unidos.
La ahora ex-embajadora Glendon también recordó su experiencia al haber trabajado con y para los últimos dos Papas.
Mary Ann Glendon Ex-Embajadora de EE UU ante la Santa Sede Conocí a Juan Pablo II en calidad de diplomática de la Santa Sede, y conocí a Benedicto XVI, primero como presidenta de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, y luego como representante de mi país. Diría que encontré gran continuidad en sus modos de exponer el pensamiento social católico. También he tenido en común con Benedicto el hecho de ser profesores y académicos.
Todavía no se ha anunciado el candidato a próximo embajador estadounidense ante la Santa Sede. No es probable que el Senado lo confirme y que llegue a Roma antes del próximo verano. Sea quien sea, la embajadora Glendon le ofreció esta sugerencia.
Mary Ann Glendon Ex-Embajadora de EE UU ante la Santa Sede Hay que aprovechar las magníficas oportunidades de conocer cosas que hay en Roma, de aprender de los diplomáticos de la Santa Sede que son de los más cualificados del mundo, y también aprender del resto del cuerpo diplomático.
El cambio de presidente trae también cambios en las relaciones entre Estados Unidos y la Santa Sede. El presidente Obama vendrá a Italia en julio para el encuentro del G8, y es posible que el Papa lo reciba durante este viaje. No comparten la opinión en temas como el aborto, la investigación con embriones y la contracepción, pero están de acuerdo en temas como la ayuda humanitaria.