
Pahokee, Florida: un área económicamente desfavorecida, que cuenta con 400 habitantes. La mayoría son inmigrantes y pobres que viven de la agricultura. Aquí, uno de cada cuatro niños no tiene la oportunidad de terminar sus estudios.
Por eso, hace diez años, nació la Fundación Nueva Esperanza... Todo empezó durante una peregrinación a un santuario de la Virgen.
Lillian Fanjul de Azqueta
Presidenta, New Hope Charities Allí encontré el amor de Jesús y María en mi corazón, y sentí que me dijeron: te he dado tanto y tú, ¿qué has hecho por mí? Así que decidí cambiar mi vida y dedicarme totalmente a trabajar por los pobres y los necesitados en el nombre de María y Jesús.
Lillian Fanjul nació en Cuba, pero desde hace 50 años vive en Florida. Cuando regresó de la peregrinación, empezó a preparar paquetes de comida para los trabajadores del campo. Pero se dio cuenta enseguida de que quienes necesitaban más ayuda eran los hijos de los inmigrantes...
Lillian Fanjul de Azqueta
Presidenta, New Hope Charities Cuando vimos que los niños no tenían dónde ir después de la escuela, alquilamos unos autobuses para llevarlos a un centro donde hacer sus deberes y jugar. Tenemos una guardería porque los padres trabajan todo el día y dejaban a sus hijos encerrados en las casas o los ponían a recoger tomates en el campo. Tenemos una clínica para ayudar a enfermos, un curso de inglés como segundo idioma para los padres, y otras actividades que están creciendo... Pero Lillian Fanjul es una mujer emprendedora que no se conforma con lo que ha hecho hasta ahora.
Lillian Fanjul de Azqueta
Presidenta, New Hope CharitiesMi próximo proyecto es ayudar a más personas, al máximo de niños posible, para que puedan tener una educación. Creo que si les ayudas en la salud y en la educación, estás haciendo lo que Dios te pide.
Por eso ha ampliado su campo de acción a la República Dominicana, donde ha abierto un centro como el de Florida para prevenir el SIDA y dar formación profesional a adolescentes.
MB