2 de octubre, 2012. (Romereports.com) La
Gendarmería Vaticana asegura que la celda del mayordomo cumplía los estándares internacionales y niega que hubiera malos tratos contra el mayordomo del Papa durante los casi dos meses que estuvo en arresto preventivo.
Asegura que el mayordomo pidió que
la luz estuviera encendida “porque le hacía compañía” y que los agentes le ofrecieron una máscara para los ojos que no utilizó. La luz estaba siempre encendida para evitar que se autolesionase.
El mayordomo almorzó siempre junto a varios gendarmes que ya conocía, r
echazó hacer deporte en el gimnasio de la policía vaticana, pasaba una hora al día al aire libre, y pudo reunirse con sus familiares sin límites de horarios.
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