10 de diciembre, 2011. (Romereports.com) Cuando durante la ceremonia más multitudinaria de la JMJ Madrid 2011 estalló una fuerte tormenta, el Maestro de Celebraciones Litúrgicas Vaticanas tuvo que arreglárselas para que el Papa no se mojara. Y consiguió hacerlo sin perder la calma.
Mons. Guido Marini
Maestro de Celebraciones Litúrgicas Pontificias“Estuvimos bastante serenos porque el Papa estaba muy sereno también. Por tanto, no fue tanta la turbación, sólo la preocupación de que el Santo Padre estuviera protegido de la lluvia, el viento y de posibles imprevistos. Más allá de esto, lo vivimos con una cierta serenidad y lo llevamos todos en el corazón como un recuerdo muy bonito, como sucede en estos casos”.El sacerdote italiano Guido Marini explica que como el viento y la tormenta no pasaban, preguntaron al Papa si quería irse. Y Benedicto XVI respondió: “Si se quedaban los jóvenes aquí a pesar de la que está cayendo, ¿cómo voy a marcharme yo?”.
Mons. Guido Marini
Maestro de Celebraciones Litúrgicas Pontificias“Pienso que hubo cuarenta minutos muy especiales, pero que al mismo tiempo también se revelaron providenciales. El hecho de que el Papa quisiera permanecer allí pese a la lluvia y la tormenta provocó mucha simpatía y empatía con los jóvenes presentes”. Desde octubre de 2007, monseñor Guido Marini se encarga de la liturgia de las ceremonias papales. Un encargo delicado dado el interés de Benedicto XVI en esta materia, a la que considera la primera piedra de la renovación de la Iglesia.
Mons. Guido Marini
Maestro de Celebraciones Litúrgicas Pontificias“Dado que la liturgia nos lleva al corazón de la vida cristiana y de la vida de la Iglesia, la reforma litúrgica, como una forma de vivir con mayor conciencia y verdad la liturgia, tiene también como consecuencia la renovación de la Iglesia”.Por eso, Guido Marini piensa que hacerse cargo de las ceremonias de Benedicto XVI es una gran responsabilidad, pues la liturgia del Papa siempre debe ser ejemplar.
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