22 de enero, 2010. En Haití medio millón de personas viven como pueden en 447 campamentos improvisados en la capital, Puerto Príncipe. Pero menos de la mitad de estos lugares disponen de suficiente material de cobijo y sólo en tres hay agua potable.
Gobiernos, asociaciones y ONG de todo el mundo trabajan para
afrontar esta situación. La Iglesia católica es uno de los puntos de
referencia y muchos ciudadanos han querido ayudar a través de ella.
Caritas
Internacional asegura que está atendiendo a unos 200.000 haitianos con
comida, pastillas para potabilizar el agua, material médico y mantas.
Los voluntarios reparten la ayuda en 20 lugares distintos y a través de
parroquias. Prevé que harán falta estas ayudas de primera necesidad
durante dos meses.
Después impulsarán un programa de
reconstrucción que durará un año. Por el momento la ONG ha recibido 33
millones de dólares, aunque pide 42 para hacer frente al desastre.
La
Catholic Relief Services, la agencia internacional de ayuda de los
obispos de Estados Unidos ha enviado 25 millones de dólares, de los que
17 millones provienen de donaciones recibidas tras el terremoto.
La
lista de entidades y congregaciones religiosas que ayudan en Haití es
enorme. Ayuda a la Iglesia que Sufre envió en un primer momento 70.000
dólares. Ahora prepara otro envío de 100.000 dólares para asistir a más
de 200 seminaristas que se han quedado sin nada. La ONG española Manos
Unidas, ha enviado más de 500.000 dólares.
La Iglesia promete
que no sólo asistirá a los afectados en estos primeros momentos, sino
que seguirá trabajando con los haitianos como lo hacía hasta ahora. Por
eso sigue pidiendo donaciones.
PVB
-BN-