30 de noviembre, 2010. La vida en Irak sigue siendo difícil: Un país devastado por la guerra en
el que se multiplican los actos de violencia. Cuando los habitantes de
Bagdad salen de casa no saben si volverán vivos. Un peligro real para
todos los habitantes del país, pero en especial para la minoría
cristiana. La situación empeoró decisivamente el pasado 31 de octubre cuando varios terroristas entraron en la catedral siro-católica del Bagdad mientras se celebraba la Misa.
Hija de herida“
La vida del cristiano en Irak era, hasta entonces, más o menos normal. Había explosiones aquí y allá, pero después todo se calmaba. Pero esa vez fue distinto”.
Efectivamente, los terroristas entraron el al catedral. Dispararon indiscriminadamente contra los asistentes dejaron 58 muertos y 75 heridos.
Hija de herida“Intentamos cerrar la puerta de la iglesia pero los terroristas la abrieron con bombas. Entraron y buscaban sobre todo a hombres jóvenes para matarlos. Nadie intentó agredir a los terroristas. Empezaron a matar a niños porque lloraban y eso les molestaba. Mataron a varios niños que lloraban”.P. Georges Jahola
Sacerdote iraquí“El atentado en la catedral de Bagdad es único en su especie. Nunca había sucedido algo igual. Antes hacían explotar coches en los mercados y en la puerta de las iglesias para crear un clima de confusión y de terror en la ciudad. Con este último atentado, en el que han entrado dentro de la catedral mientras se celebraba la misa, están intentando claramente expulsar a los cristianos del país”. Unos 27 heridos en este atentado y algunos de sus familiares han sido acogidos por el gobierno italiano y por el Vaticano en el hospital Gemelli de Roma. Después de este grave y deliberado ataque contra la comunidad cristiana tienen miedo y aunque aseguran que no renunciarán a su religión no quieren ser reconocidos por posibles futuras represalias contra ellos o contra sus familias por el hecho de ser cristianos.
Hija de herida“Era impensable, nadie se podía creer lo que estaba sucediendo la iglesia. Imaginar una masacre así ya es difícil y mucho más que ocurriera en una iglesia”.Herido
“Estaba escondido en la sacristía, pero en una de las explosiones me cayó un trozo de yeso en la cabeza”.Familiar de herido
“Asaltar la iglesia de este modo tan terrible era impensable. También quienes salimos sanos y salvos de este atentado tenemos en la memoria horribles recuerdos de lo que pasó durante esas horas”. P. Georges Jahola
Sacerdote iraquí“Perdimos en ese atentado también a dos sacerdotes. Han muerto por su fe. Ofrecieron morir por los otros, por la comunidad que estaba en la iglesia, pidieron que los mataran a ellos y que dejaran libres al resto. Pero los terroristas no quisieron. El martirio de estos dos sacerdotes nos refuerza en nuestra fe. Yo personalmente he tomado esa fuerza del martirio de estos dos sacerdotes”.A pesar de los miles de cristianos asesinados por motivos religiosos, de los horrores que han vivido y de la persecución que continúan sufriendo, la fe de estas personas se refuerza.
Los cristianos de Irak piden una respuesta de la comunidad mundial a este odio contra cristianos. Y confían en que tarde o temprano se haga justicia.
P. Georges Jahola
Sacerdote iraquí“Para defender la causa de Irak necesitamos abogados sensibles y honestos que investiguen los errores cometidos contra la población iraquí. Nadie ha investigado sobre las causas de estos últimos atentados y esto nos hace desesperar y pensar que las autoridades son cómplices de esta tragedia. Tras el atentado, la iglesia se cerró. Al día siguiente nadie podía entrar allí porque la estaban limpiando. Eliminaron todas las huellas de la tragedia. Queremos respuestas”.Familiar de herido
“Sólo hay un Dios y Él sabe quién es el culpable y también Él sabrá hacer justicia a sus hijos”. Sangre de mártires, semilla de cristianos. Un dicho que se repite, ahora en Irak. Allí el número de cristianos no supera el medio millón, de entre una población de 32 millones de personas.
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