7 de junio, 2011. (Romereports.com) Desde el pasado mes de abril, Hungría tiene una nueva constitución que declara que la vida comienza en el momento de la concepción. La Carta Magna protege la dignidad humana y dice que todos sus ciudadanos tienen derecho a la vida.
Grégor Puppinck
Director, Centro Europeo de Derecho y Justicia“Hay muchos debates en Europa sobre los valores. Pero, ¿cuáles son los valores de Europa?, ¿en qué creemos? Hungría nos ha dado un mensaje claro al decir que valores como la familia, la vida y el cristianismo son importantes”.
Budapest estuvo plagada de carteles como este. Mostraban un niño en el vientre de su madre que decía: “Si no estáis preparados para darme la bienvenida en vuestras vidas, dadme en adopción. Dejadme vivir”.
Grégor Puppinck
Director, Centro Europeo de Derecho y Justicia“La nueva ley demuestra que Europa no sólo es pro-aborto, pro modernismo. La nueva Constitución, refuerza este enfoque positivo de la cultura europea”.
Desde la caída del comunismo a finales de los 80, Hungría esperaba una nueva constitución. Por eso, hay quien dice que es pro-vida porque la tasa de natalidad es baja, ya que allí la media es 1,3 hijos por mujer y hacen falta una media de 2,1 para asegurar el recambio generacional.
Grégor Puppinck
Director, Centro Europeo de Derecho y Justicia“Las críticas provienen principalmente de algunas organizaciones no gubernamentales, que no se basan en Hungría. Proceden de Francia, Reino Unido y Estados Unidos. Por lo tanto, las críticas vienen del extranjero”.
Hungría está afrontando una crisis económica, demográfica y cultural. Por eso, los partidarios de la nueva Constitución esperan que refuerce el país y motive a otros a hacer lo mismo. Por ejemplo, como primera medida, el gobierno está promoviendo la adopción en lugar del aborto.
KLH/BS
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