
Todos tienen derecho a la vida por la dignidad intrínseca de cada persona. Por eso, el reciente documento del Vaticano sobre Bioética se titula Dignitas Personae.
Esta instrucción afronta controversias como la investigación con células embrionarias o la reproducción artificial. El presidente de la Pontificia Academia por la Vida, el obispo Rino Fisichella, explica que la Iglesia no se opone en absoluto al desarrollo científico.
Mons. Rino Fisichella
Presidente, Pontificia Academia por la Vida
El documento no se refiere a descubrimientos científicos, sino a los desafíos éticos. La ética es muy importante para el científico, para que sus descubrimientos sean dignos de una verdadera Ciencia y contribuyan al bien de todos, y no sólo al de unos pocos. No olvidemos que Mendel, el padre de la genética, era católico, era un abad, un sacerdote. Quienes piensan que la Iglesia Católica se opone a la investigación científica, no conocen nuestra historia.
La Iglesia apoya todo progreso científico que no dañe a los embriones, como por ejemplo, la investigación con células madre adultas.
El reciente documento se publicó pocas semanas antes de que el gobierno de Estados Unidos autorizase la investigación con células embrionarias.
Mons. Rino Fisichella
Presidente, Pontificia Academia por la Vida
Con las células madre adultas se han curado más de 2000 enfermedades. Y con las células embrionarias, cero. El presidente de Estados Unidos ha impulsado la investigación con células embrionarias, a pesar de que todavía no han dado ningún resultado. Probablemente es porque hay otros intereses.
El obispo Fisichella piensa que detrás de la orden firmada por Barack Obama para autorizar la investigación con células embrionarias está la crisis financiera.
Mons. Rino Fisichella
Presidente, Pontificia Academia por la Vida
Se trata de intereses de mercado, intereses económicos. Ya sabemos que después de que se firmó esta ley, se han disparado las acciones de compañías que habían invertido millones de dólares en la experimentación con embriones.
A la vez que la nueva administración de Estados Unidos se consolidad en el gobierno, la nueva instrucción sobre Bioética se consolida en la Iglesia. Una señal de que el Dignitas Personae continuará defendiendo la dignidad humana en los tiempos que vienen.
OS