24 de abril, 2009. El deporte consigue lo que no consigue la política. Israelíes y palestinos han participado en un maratón entre Belén y Jerusalén. Una carrera por la paz, en recuerdo de Juan Pablo II.
Se trata de la sexta edición de esta iniciativa organizada por el Vaticano y el Centro Sportivo Italiano.
Partió de la plaza de la Natividad, en Belén, donde se encendió la antorcha de la paz. Después de recorrer unos dos kilómetros y medio en territorio palestino, los deportistas atravesaron el puesto de control para entrar en Israel.
Raphael Ben Hur
Director General, Ministerio de Turismo (Israel)
Volvéis a Israel para ver el amor que nos gustaría dar a nuestros hermanos cristianos y palestinos.
(Corredor israelí)
Ha estado muy bien. Hacía sol y la gente era muy buena: los italianos, los israelíes, los palestinos. Es la segunda vez que vengo.
(Corredor palestino)
Con esta carrera, queremos hacer las paces con los italianos y los israelíes.
Y como toda competición, la carrera concluyó con una entrega de premios.
Massimo Achini
Presidente, Centro Sportivo Italiano
Han sido 10 kilómetros inolvidables, que siempre llevaremos dentro. Por sexto año consecutivo nos convencemos de que la Paz ha participado también en esta carrera.
Mons. Josef Clemens
Secretario, Pont. Consejo para los Laicos
El deporte une a los pueblos. Es uno de los grandes medios para alcanzar la concordia y la paz. Durante la carrera se ha podido ver la concordia y la paz.
El maratón Belén-Jerusalén dedicado a Juan Pablo II, ha sido también la primera etapa de una carrera de relevos mucho más larga, que unirá Belén y Roma. Los participantes recorrerán algunos lugares de la vida de San Pablo. Nada menos que 1.300 kilómetros hasta llegar a la plaza de San Pedro el 27 de mayo.
JMB