18 de octubre, 2012. (Romereports.com) Jacques Berthieu fue un sacerdote francés secuestrado en Madagascar. Los que le tuvieron retenido le dieron dos opciones: renunciar a su fe o morir. A pesar de la dureza de la situación y de su propuesta, este jesuita no se lo pensó dos veces.
P. MARK LINDEIJER
Postulador asistente, Jacques Berthieu
“Vamos a hacerte nuestro consejero, te haremos nuestro líder. Y él sencillamente dijo: 'Hijo mío, lo siento, no puedo hacerlo. Prefiero morir'”.En aquel mismo momento fue asesinado por los rebeldes, en 1896, a la edad de 58 años. Su cuerpo fue arrojado al río y nunca fue recuperado. Este relicario de madera será entregado al Papa el día de la canonización de Jacques Berthieu. Fue fabricado en Madagasar por un artista local e incluye agua del río al que fue arrojado y hojas de arbustos cercanos.
P. MARK LINDEIJER
Postulador asistente, Jacques Berthieu“En realidad el agua y las hojas han sido claves en la curación de un hombre que fue sanado milagrosamente y nos dio el milagro necesario para la canonización”.
El postulador reconoce que de los siete nuevos futuros santos, Jacques Berhieu es probablemente el menos conocido. Sin embargo, en Madagascar es recordado como el primer mártir cristiano. También porque impulsó la agricultura en el país. De hecho, miles de personas esperan con entusiasmo celebrar su canonización.
P. MARK LINDEIJER
Postulador asistente, Jacques Berthieu
“10 mil, 20 mil peregrinos pasarán toda lo noche en un vigilia la víspera de su canonización. Después celebrarán la gran fiesta cuando sea declarado santo”.Antes de ser asesinado, Jacques Berthieu tuvo la oportunidad de huir de los rebeldes y marcharse. Sin embargo, su profunda fe y el anhelo de estar con su comunidad, le impulsaron a no marcharse de Madagascar a pesar de que eso le costase la vida.
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