30 de diciembre, 2010. El mes de junio comenzó con la trágica noticia del asesinato de
un obispo católico en Turquía. Monseñor Luigi Padovese presidía
la conferencia episcopal del país y fue acuchillado por su chófer
en la ciudad de Iskenderun. La policía detuvo al asesino, pero no pudo aclarar si se trató de un episodio de odio anticristiano.
El obispo debía haber acompañado al Papa
durante su viaje a Chipre, donde Benedicto XVI presentó el documento
de trabajo para el Sínodo de obispos de Oriente Medio.
A su regreso a Roma esperaban al Papa unos 15.000 sacerdotes de los
cinco continentes para clausurar el Año Sacerdotal. El Papa se
reunió con ellos en la plaza de San Pedro, durante una emocionante
ceremonia.
Card.
Claudio Hummes
Prefeto
de la Congregación para el Clero
“
Querríamos,
Santo Padre, que el Año Sacerdotal no terminase aquí. Es decir, que
no se acabara aquí la lucha de cada uno de nosotros por la
santidad”.
Después, cinco sacerdotes, uno por cada continente, pidieron consejo
al Papa sobre los principales desafíos que encuentran en su vida.
El Papa pidió a los sacerdotes que trabajen duro en las parroquias,
que no tengan miedo a plantear la vocación a los jóvenes y que
recuerden que lo más importante es mantener sólida la relación con
Dios.
El
día después concelebró la Misa más multitudinaria de la historia
en la plaza de San Pedro. Allí el Papa pidió
perdón a Dios y a las víctimas de abusos sexuales cometidos por
sacerdotes. Dijo que no se pueden tolerar los malos comportamientos
de los sacerdotes y prometió que la Iglesia hará todo lo posible
para que 'no vuelva a suceder jamás'.
Benedicto XVI
“
Prometemos que haremos todo lo posible para que no se
cometan nunca más este tipo de abusos”.
Antes
de que terminase el mes, lanzó un nuevo consejo
en el Vaticano dedicado a llevar la fe a lugares donde ya no se habla
de Dios.
Su nombre técnico es Pontificio
Consejo para la Nueva Evangelización de Occidente y su primer
presidente es el
arzobispo italiano Rino Fisichella.
También
en junio se descubrieron en la
catacumba de Santa Tecla de Roma los frescos más antiguos de San
Pablo, San Juan y San Andrés. Decoraban la tumba de una noble del
siglo IV, quien hizo representar a estos apóstoles como sus santos
protectores.
Unos iconos que marcaron el modo
de representar a estos santos durante los siglos posteriores.
JMB
CTV
GDP
-WP