7 de mayo, 2010. La Guardia Suiza, el cuerpo de defensa del Papa, está de fiesta. El mal tiempo obligó a trasladar la celebración al aula Pablo VI, cuando tradicionalmente el juramento se realiza en el patio de San Dámaso, dentro del Vaticano. A pesar de ello, siguió siendo una ceremonia tan colorida como espectacular.
Con sus mejores galas estos 31 nuevos guardias suizos juraron defender al Papa con su vida ante la bandera de la Guardia y sus familiares y amigos.
Con una mano en la bandera y la otra alzando tres dedos, que simbolizan la Trinidad, estos nuevos reclutas han hecho su juramento.
El capellán de los Guardias Suizos habló a los nuevos reclutas del espíritu de servicio y de abnegación característico de este cuerpo de defensa.
También les avisó del peligro de la vanidad. El capellán dijo a los nuevos guardias suizos que Dios ve también detrás de la coraza y del uniforme, por lo que deben ser humildes y saber que el trabajo de este cuerpo es de servicio a Dios y al Papa.
Los suizos que quieran formar parte del cuerpo de seguridad del Papa deben medir al menos un 1 metro 74, ser solteros, tener menos de 30 años y ser católicos. Quizás entre los chicos que asistieron al juramento, esté los Guardias Suizos del futuro.
BR
AM
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