
Pocos saben que está científicamente probado que cuanto más se ayuda a obras de caridad, más feliz se vive. Lo recordó uno de los expertos que participaron en una conferencia sobre filantropía organizada por el Instituto Acton y la embajada de Estados Unidos ante la Santa Sede.
Arthur Brooks
American Enterprise Institute, EE.UU.Quienes dan dinero a obras de caridad tienen un 43 por ciento más de posibilidades de asegurar que son felices. Lo prueban experimentos científicos. Dicen que cuando las personas ayudan a obras de beneficencia, son más felices a causa de estas acciones de caridad.
Quizá por eso, uno de los mayores donantes del Vaticano, dijo que a pesar de la crisis, el sector privado debe seguir destinando fondos a la caridad. Y es que en el año 2006 se recaudaron en Estados Unidos casi 35 mil millones de dólares procedentes de donaciones privadas, para luchar pobreza y promover el desarrollo. Por su parte, el gobierno americano destinó a la misma partida unos 23,5 mil millones de dólares.
Durante el encuentro, representantes de la Iglesia Católica, el gobierno estadounidense, y el sector privado estudiaron qué está causando el aumento de la filantropía y qué supone la Caridad para cada una de ellas.
Robert A. Sirico
Acton Institute La Iglesia fundada por Jesucristo depende fundamentalmente de la caridad, mucho más que del apoyo o de fondos del sector público.
El encuentro concluyó recordando los precedentes positivos de colaboración entre Iglesia, Estado, y sector privado en causas caritativas. Por ejemplo, en la lucha contra el SIDA en África, las ayudas para la reconstrucción después del tsunami en Asia o tras el huracán Katrina en Estados Unidos.
DDS