2 de Junio, 2012. (Romereports.com) Estos niños y jóvenes de entre 9 y 18 años forman la Escolanía de El Escorial, en Madrid, España. Además de aprender música también estudian las demás asignaturas de los jóvenes de su edad. Todo un desafío.
“Es un reto que poco a poco vayan ganando en autonomía, responsabilidad, en sus estudios, en su aseo, en su disciplina. Es una vida muy exigente porque, aparte de la educación general, tienen la educación musical. Entonces el horario está apretadísimo, pero lo sobrellevan bastante bien. Tienen una energía, como niños que son, tremenda”, dice Pedro Alberto Sánchez, Maestro de Capilla, Escolanía de El Escorial.
Esta Escolanía fue fundada en 1567 por el rey Felipe II. Desde entonces, miles de niños han formado parte de ella. En la actualidad, el coro tiene unos 50 niños. Una de sus principales actuaciones fue ante Benedicto XVI durante sus encuentros con religiosas y profesores en la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011.
Muchas familias envían a sus hijos para que estudien en El Escorial. No lo hacen pensando en un internado, sino en un lugar donde reciben una mayor formación.
CARLOS AVRAMOV Cantor, Escolanía de El Escorial “Lo mejor es que tienes una posibilidad buena para los estudios tanto en el colegio como para la música. Además puedes estar también con tus amigos, con más niños de tu edad, más mayores, más pequeños, y te lo pasas muy bien. Y además, como tenemos el horario muy apretado no nos aburrimos”.
MANUEL ALMENDRAL Cantor, Escolanía de El Escorial “Para mí, lo mejor, aparte del coro que tenemos, son las clases de piano porque yo he tenido buenos profesores. Estando allí es obligatorio tocar el piano y yo he tenido buenos profesores. Estoy aprendiendo bastante y quiero seguir con ello en el futuro”.
GUSTAVO SÁNCHEZ Director, Escolanía de El Escorial “El progreso que aprecias en los niños a la hora de hacer un concierto, una Misa, cómo van avanzando musicalmente hablando, tecnicamente hablando. Afinan mejor, sale todo más conjuntado, eso es muy bonito”.
Son niños como los demás. Escuchan música, juegan a la videoconsola y hacen bromas a sus amigos. En los próximos meses, la música les llevará a países como Alemania, Francia o Panamá e, incluso, a grabar un nuevo disco.