22 de mayo, 2010. Un estudio reciente del gobierno americano ha identificado los 13 países que menos respetan la libertad religiosa.
Estos países son: Myanmar, China, Eritrea, Irán, Corea del Norte, Arabia Saudí, Sudán, Uzbekistán, Irak, Nigeria, Pakistán, Turkmenistán y Vietnam.
El Pontificio Consejo Justicia y Paz del Vaticano conoce bien la lista y está trabajando para lograr la libertad religiosa en estos países y en otros muchos mediante varias acciones, estudios y cursos sobre diálogo social.
Monseñor Anthony Frontiero del Pontificio Consejo Justicia y Paz cree que la libertad religiosa es el segundo derecho humano más importante, después del derecho a la vida, y que es un derecho humano fundamental.
Mons. Anthony Frontiero
Pontificio Consejo Justicia y Paz
“Compartimos la preocupación de cada nación donde la libertad religiosa está reprimida, institucionalmente o por algunos grupos. Son conocidos los problemas que los cristianos tienen en Tierra Santa ahora. Los cristianos son perseguidos y muchos de ellos abandonan el país sólo para vivir seguros”.
Creyentes de todo el mundo sufren la represión y la violencia por sus creencias religiosas. La Iglesia ha visto incrementada las restricciones en la práctica de su fe en público.
Monseñor Frontiero dice que en países desarrollados como Estados Unidos, también se tienen que afrontar este tema.
Mons. Anthony Frontiero
Pontificio Consejo Justicia y Paz
“Vemos esta actitud que habla de la libertad de culto, pero que en realidad margina la religión. Puedes tener cualquier creencia pero siempre que no se exteriorice. La religión está siendo eliminada de la esfera pública”.
El Pontificio Consejo Justicia y Paz trabaja para promover los derechos humanos con organizaciones como las Naciones Unidas y la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa.
Las organizaciones internacionales juegan un papel muy importante en el respeto a los derechos pero, Monseñor Forntiero asegura que los católicos también ayudan a promover la libertad religiosa.
Mons. Anthony Frontiero
Pontificio Consejo Justicia y Paz
“Si tenemos la valentía de acabar con la idea de que la fe sólo es algo privado, que no tiene relación con el mundo real. Si terminamos con esta mentalidad y, como dijo Nuestro Señor, ponemos nuestra confianza en él, se nos reconocerá como testigos de Cristo y esto será suficiente”.
La libertad religiosa capacita a la Iglesia para evangelizar, pero Monseñor Frontiero asegura que la libertad religiosa es positiva para todas las religiones.
Mons. Anthony Frontiero
Pontificio Consejo Justicia y Paz
“Cuando las religiones se liberan de distorsiones ideológicas pueden reflejar los auténticos valores: valores espirituales y humanos de esas tradiciones y creencias. Es así cómo se mejora el mundo”.
También asegura que la religión ofrece una unidad espiritual y solidaria que ayuda a entender a los otros, y a trabajar por conseguir la justicia, la paz y el bien común.
IS/BR
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