5 agosto 2010. Santa María la Mayor, una de las principales basílicas de Roma, se viste de gala para celebrar su día.
Y es que según la tradición, el 5 de agosto del año 358 la colina del Esquilino, sobre la que se construyó la basílica, amaneció totalmente nevada. Era la promesa que la Virgen le había hecho al Papa Liberio en una aparición.
La Virgen le había pedido que construyera una basílica donde nevase en Roma el 5 de agosto. Allí se construyó la basílica de Santa María la Mayor.
Desde entonces y hasta hoy, todos los 5 de agosto la basílica de Santa María la Mayor celebra su día con la 'nevada'.
En la celebración de la misa, durante el rezo del Gloria, caen los pétalos en recuerdo del día en el que el monte Esquilino amaneció cubierta de nieve, a pesar del calor de agosto en Roma.
Un espectáculo único en el marco incomparable de la Ciudad Eterna.
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