5 de enero, 2009. El 70 por ciento de la población mundial no puede practicar libremente su religión y en uno de cada cinco países los gobiernos aplican severas restricciones a la práctica de la fe.
Según la organización americana Pew Forum, los diez países donde los cristianos sufren más persecuciones son Afganistán, Arabia Saudita, Bután, China, Corea del Norte, India, Irak, Malasia, Mauritania y Yemen.
P. Joaquín Alliende
Presidente, “Ayuda a la Iglesia que Sufre”
“La gran pregunta no es qué terrible que haya persecución, sino qué raro sería que no hubiese persecución porque si hemos llevado el Evangelio a la medida de los justos y a la simpatía de los hombres acallaríamos muchas partes desagradables y chocantes del Evangelio. Lo normal de una Iglesia fiel a Cristo es que sea rechazada”.
La asociación católica “Ayuda a la Iglesia que Sufre” está presente en estos países donde los cristianos están más perseguidos desde la II Guerra Mundial y por deseo de Pío XII.
En África ayudan sobre todo a los cristianos de Sudán, que además de padecer la guerra, son perseguidos por el gobierno islamista
Desde los años 60 están en lugares de América Latina como México, Venezuela o Colombia, donde la Iglesia sufre restricciones o en Chile, donde se ha desarrollado una campaña para construir capillas en las zonas más pobres.
Otro país donde la evangelización encuentra muchas trabas es Cuba.
P. Joaquín Alliende
Presidente, “Ayuda a la Iglesia que Sufre”
“Vengo llegando de Cuba, donde pude estar con el episcopado cubano, conversar con los prisioneros de Gobierno y ver un horizonte hermosísimo de la pastoral en una región donde la evangelización es muy difícil y por eso muy calificada y muy prometedora y es un gran signo de esperanza”.
En Europa y Estados Unidos, sin embargo, aunque existe libertad religiosa, la Iglesia sufre de indiferencia. Por eso “Ayuda a la Iglesia que Sufre” desarrolla actividades de formación para que la fe se viva como una decisión personal y no como una herencia cultural.
El diálogo ecuménico también es uno de los puntos esenciales de “Ayuda a la Iglesia que Sufre” y un aspecto clave en la lucha por la libertad religiosa.
P. Joaquín Alliende
Presidente, “Ayuda a la Iglesia que Sufre”
“Nos mandó decir Juan Pablo II: ¿cómo vamos a reencontrarnos si no nos conocemos?. Acerquémonos. Yo estuve con el Patriarca de Moscú y sé que tiene intención de aproximación y este Papa considera esa línea, se lo he escuchado personalmente, como unas líneas fundamentales de su pontificado”.
Según datos recogidos entre 2006 y 2008, el 38 por ciento de los gobiernos limitan la libertad religiosa; en el 90 por ciento de los países los grupos religiosos deben registrarse para colaborar con los gobiernos pero el 60 por ciento de ellos discriminan a ciertas religiones.
PVB
DC/JM
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