10 de febrero, 2010. Catherine Latapie es la primera persona que se curó milagrosamente en Lourdes. Era el mismo año de las apariciones, 1858 y se curó de una parálisis.
La espectacular curación fue la prueba decisiva para que las apariciones se reconociesen. Desde entonces, ha habido otras curaciones.
Desde 1905 el santuario de Lourdes tiene una “oficina médica” que estudia los posibles casos de milagroso.
Patrick Theillier
Oficina Médica de Lourdes
"Recibimos más o menos unas cincuenta declaraciones voluntarias y espontáneas cada año, aproximadamente una a la semana".
De todas las que reciben, sólo diez pasan el primer filtro y se estudian detalladamente. El objetivo es comprobar si realmente hay una curación que no pueda explicarse científicamente.
Patrick Theillier
Oficina Médica de Lourdes
"Por supuesto, hay personas que se sienten mejor aquí, por el simple hecho de estar en Lourdes. Imagine sólo los esfuerzos que hacen para venir aquí, económicos o de tiempo. Por eso, es normal que se produzcan mejoras. Por eso soy muy prudente con cada caso que llega".
La prudencia es la clave para el doctor Theillier. De todas formas, es necesario que pasen muchos años, al menos 10, para reconocer un milagro. La última persona que recibió el certificado de una curación milagrosa fue en 1952. Era una italiana que padecía una enfermedad cardíaca. La Iglesia reconoció su caso 53 años después en 2005.
Patrick Theillier
Oficina Médica de Lourdes
"Se siguen tres etapas: la palabra del enfermo, el trabajo de los médicos y la confirmación por parte de la Iglesia".
A partir del trabajo meticuloso del doctor Theillier y los médicos que colaboran con él, la Iglesia decide si hay, o no, un milagro.
Patrick Theillier
Oficina Médica de Lourdes
"La curación debe producirse de manera inmediata, instantánea y sin convalecencia. Es de por sí un criterio distintivo importante porque lo distingue de quienes se curan por causas médicas".
Desde la primera aparición en 1858 hasta hoy, esta oficina ha registrado 8.000 curaciones extraordinarias. Se trata de 8.000 enfermos que han viajado a Lourdes y han regresado sanos a su casa.
Patrick Theillier
Oficina Médica de Lourdes
"En todo este tiempo, sólo han sido oficialmente admitidos por la Iglesia 67 milagros. Por lo tanto, menos de un 1 por ciento se reconocen como milagrosas. Es la prueba de que la Iglesia católica no va detrás de los milagros, es siempre muy prudente con estos acontecimientos".
El milagro físico es un hecho extraordinario. Pero son numerosos los peregrinos que regresan de Lourdes moralmente curados o espiritualmente reconfortados. Es otra tipo de “milagro” menos espectacular, pero igual de importante para quienes peregrinan al santuario mariano más importante de Europa.