20 de mayo, 2010. En una carta pastoral, los obispos de Bélgica pidieron perdón a todas las víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes.
Los obisposestuvieron recientemente en Roma, para estudiar esta situación con el Papa y con otras autoridades del Vaticano.
Arz. André Leonard
Presidente, Conferencia episcopal belga
7 de mayo, 2010
“Estamos completamente de acuerdo en trabajar junto al Vaticano para solucionar estos problemas. Intentamos actuar de la manera más transparente posible para que esos abusos no vuelvan a suceder”.
En la declaración, los obispos admiten la existencia de varios casos de abusos y la dimisión de un obispo que admitió estar involucrado en uno de ellos.
Reconocen que estos casos han causado “un gran impacto en la Iglesia de Bélgica” y “un importante daño a la confianza de los creyentes en sus pastores”.
La carta dice que la jerarquía de la Iglesia no se había dado cuenta de la repercusión de los casos de abusos sexuales y su silencio había puesto la reputación de la Iglesia por encima de la dignidad de las víctimas.
Los obispos agradecieron a las víctimas el coraje de denunciar y les piden perdón por la “agresión y el trato inadecuado” que habían sufrido.
André Leonard
Presidente, Conferencia Episcopal Bélgica
7 de mayo, 2010
“Pedimos a las víctimas que no dejen de presentarse ante la justicia civil. Y que cuando los casos hayan prescrito, vayan a la comisión de víctimas que tenemos, para que se les escuche y se les devuelva su dignidad”.
Los obispos belgas dicen que volverán a examinar el modelo de gobernar para que no haya abuso de poder y prometen normas más duras para quienes trabajen con niños.
IS-EF
JM
-BN-