1 de abril, 2010. Los obispos de Suiza han pedido a quienes trabajan en instituciones de la Iglesia y hayan cometido un abuso sexual, asuman su culpa y la declaren a sus responsables. O sea, a las autoridades civiles y religiosas.
Al mismo tiempo afirman que aplicarán las medidas de prevención de casos de abusos y de castigo, recogidas en un documento realizado por los obispos en 2002 y revisado en 2009.
Está previsto que una comisión de expertos estudie los casos desde el punto de vista psicológico, social y. El primer paso es apartar al culpable y avisar a las autoridades.
Los obispos suizos reconocen haber minusvalorado la gravedad de los hechos y piden perdón ante los errores cometidos por los responsables de las diócesis y de las órdenes implicadas. Por eso afirman sentirse “mortificados” y “consternados”.
También señalaron su compromiso de colaborar entre las diócesis del país y a nivel internacional.
PVB
JM
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