9 de marzo, 2013. (Romereports.com) Uno de los retos más incómodos que tendrá que afrontar el nuevo Papa es
la conversión de la Curia Romana en un organismo más dinámico. Es el
centro administrativo de la Santa Sede, el gobierno central de la
Iglesia.
La necesidad de mejorar la gestión de la Curia Romana
quedó de manifiesto ante el caso Vatileaks. Los cardenales están
tratando esta cuestión durante las congregaciones generales.
CARD. LEONARDO SANDRI
Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales
“Debe estar organizada para que sirva al Papa con eficacia y sirva también a toda la Iglesia a través del servicio al colegio episcopal, a los obispos”.
Es fundamental mejorar la comunicación interna y externa, sobre todo entre el Papa y los dicasterios. Si mejora su base operativa en Roma, podrá atender mejor las necesidades de las comunidades locales.
KLH/VIC
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