3 de abril, 2010. Entre el 10 de abril y el 23 de mayo Turín expondrá la Sábana Santa. Más de un millón de personas han reservado su visita. Exposiciones artísticas, vídeos y paneles informativos prepararán a los peregrinos con la ayuda de 4.000 voluntarios.
Por el momento, el origen y la autenticidad de la Sábana Santa son un gran misterio que 30 disciplinas científicas que la estudian como la Física, la Biología o la Arqueología no han podido responder.
Andrea Tornielli
Autor, ‘Sindone, inchiesta sul mistero’
“La Ciencia continuará estudiando la Sábana Santa porque actualmente tenemos muchos instrumentos científicos como la fotografía de alta definición que pueden aportar nuevos datos”.
Emanuela Marinelli
Experta Sábana Santa
“Si obtuviese el ADN de la sangre de la Sábana Santa y coincidiese con el del sudario de Oviedo, sería un descubrimiento muy importante. Por eso, creo que hay que seguir trabajando”.
Ya hay datos que apoyan la veracidad de la Sábana Santa. Por ejemplo, este tipo de tela lo utilizaban personas con alto nivel económico, porque los crucificados eran enterrados en fosas comunes. El Evangelio narra que José de Arimatea, un hombre rico, recogió el cuerpo de Jesús para darle sepultura.
Además en el lino se han encontrado partículas de aloe, mirra y 70 tipos de polen. Pero tres cuartas partes de estas plantas crecen sólo en Medio Oriente y en la zona de Jerusalén.
Según las marcas de sangre, el contacto entre el cuerpo y la tela duró 36 horas, el tiempo que según los Evangelios transcurrió entre la muerte y la resurrección.
Por eso lo más importante es que esta tela de lino ayuda a comprender cómo fue la crucifixión de Jesucristo.
Andrea Tornielli
Autor, ‘Sindone, inchiesta sul mistero’
“La gran cantidad de bilirrubina en sangre indica que tuvo una muerte violenta, que ha sudado sangre como se indica en los Evangelios y que ha sufrido de una forma indescriptible, increíble”.
Emanuela Marinelli
Experta Sábana Santa
“Según la Sábana Santa recibió 120 latigazos con el llamado fragrum, que tenía tres cuerdas, y en cada una de ellas dos trozos de hueso afilado, que desgarraba la piel. Por lo tanto, cada latigazo provocaba seis heridas. 120 golpes son 720 heridas”.
Jesucristo llevó hasta el lugar de la crucifixión un tablón de madera atado desde la mano al pie. Los restos de tierra encontrados en la tela a la altura de la nariz y la rodilla confirman que cayó varias veces.
Según los científicos es muy probable que muriese por un paro cardiaco. Por eso gritó en la cruz antes de morir y salió sangre y agua cuando un soldado le atravesó el costado con la lanza. Señales confirmadas por restos en la Sábana Santa.
Auténtica o no, la Sábana Santa ayuda a conocer mejor los últimos momentos de la vida de Jesús. Por eso, Benedicto XVI la visitará el próximo 2 de mayo.
PVB
DC/FF
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