
19 de octubre, 2012. (Romereports.com) Marianne Cope nació en Alemania en 1838, pero su familia se trasladó a EEUU al año siguiente. A los 15 años decidió hacerse monja, pero hasta los 24 tuvo que trabajar en una fábrica para ayudar económicamente a su familia. Luego ingresó en la orden de las Hermanas de San Francisco, de Filadelfia, en Estados Unidos.
Puso en marcha dos de los primeros 50 hospitales del país, que ayudaban a todos los enfermos. A menudo la criticaban por atender a los excluidos de la sociedad.
H. GRACE ANNE DILLENSCHNEIDER
Vicepostuladora, Causa Marianne Cope
“Trataba a todos los enfermos por igual, sin distinción de credo o color. La gente la ve como una madre porque se acercaba al dolor desde el respeto, desde el amor, desde la compasión, desde la ayuda...”
El Rey de Hawai pidió ayuda a más de 50 órdenes religiosas para atender a los leprosos. Sólo ellas respondieron a la llamada. En el año 1883 Marianne Cope partió junto a 6 religiosas y no regresó jamás a Filadelfia.
H. GRACE ANNE DILLENSCHNEIDER
Vicepostuladora, Causa Marianne Cope
“Su fe fue inquebrantable porque vivió siguiendo la llamada de Dios, sin importar donde tenía que ir, ni el sacrificio que le iba a costar: su misión fue cuidar durante 30 años de los leprosos en Hawai”.
Atendió al moribundo Padre Damián de Molokai, que también fue canonizado por su ayuda a los pobres. Robert Louis Stevenson estuvo en Hawai y conoció a Marianne Cope y a las demás religiosas. El autor de La isla del Tesoro les regaló un piano para que siempre hubiera música en aquel lugar y les dedicó un poema que habla de la compasión.
H. GRACE ANNE DILLENSCHNEIDER
Vicepostuladora, Causa Marianne Cope
“Habla del dolor que vió en Kalapapo. La experiencia de perderlo todo, hasta la esperanza. Pero entonces dice: “Mira en la orilla las monjas, en la playa desolada” y acaba concluyendo que sólo un mundo necio puede negar a Dios”.
Marianne Cope tenía una sensibilidad especial hacia la belleza. Enseñó manualidades a las niñas para que dieran un toque femenino a sus habitaciones. Tenían también un pequeño taller de costura.
El trabajo de Marianne Cope sigue siendo eficaz. Hoy hay más de 60 Hermanas de San Francisco que trabajan en las escuelas, parroquias, y centros de salud en Hawai. Ninguna ha contraído la lepra, tal y como prometió Marianne Cope a las pocas monjas que le acompañaron.
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