27 de Diciembre, 2012. (Romereports.com) Todos los años a comienzos de mayo juran proteger fielmente al Papa los
nuevos reclutas de la Guardia Suiza. Son el pequeño ejército que protege a Benedicto XVI en el Vaticano.
Coronel Daniel Anrig “Nosotros, como hombres libres, prestamos un servicio voluntario a la Santa Iglesia”.
P. Alain de Raemy
Capellán, Guardia Suiza Pontificia
“El Señor os pregunta a cada uno de vosotros si jura servir fielmente, lealmente y honradamente al Sumo Pontífice Benedicto XVI”.
Los nuevos guardias juran la bandera con un curioso gesto, ya que levantan tres dedos para simbolizar a la Trinidad.
Benedicto XVI viajó a la región italiana de la Toscana para visitar Arezzo. A pesar del viento y la lluvia acudieron miles de personas de esa zona del país. El Papa les pidió que sean fieles a su tradición cristiana.
Benedicto XVI
“Sed fermento en la sociedad, sed cristianos activos y coherentes. Arezzo sintetiza en su antigua historia, importantes expresiones de la cultura y valores.”
La publicación de un libro agravó el caso Vatileaks al poner de manifiesto la filtración masiva de documentos procedentes de la mesa del Papa. No eran documentos escandalosos por su contenido sino informes reservados que dañaban la confianza en el entorno del Papa.
Unos días después la investigación comenzó a dar sus frutos y el mayordomo del Papa, Paolo Gabriele, fue arrestado. El juicio contra el mayordomo comenzó a finales de septiembre. Benedicto XVI no escondió su dolor por todo lo que estaba ocurriendo.
Benedicto XVI
“Los hechos que se vienen sucediendo en estos días en torno a la Curia y a mis colaboradores provocan profunda tristeza en mi corazón pero nunca he dejado de tener la certeza de que, a pesar de las debilidades humanas, de la dificultad y de la prueba, la Iglesia está guiada por el Espíritu Santo”.
El Papa recibió al presidente de Bulgaria en una audiencia marcada por un singular regalo. Si durante la Semana Santa le habían sorprendido con un huevo de pascua gigante de chocolate en esta ocasión el regalo era una pieza de joyería de más de dos metros de altura.
El presidente italiano Giorgio Napolitano, regaló a Benedicto XVI este concierto para celebrar su séptimo año de pontificado. Por primera vez el director Riccardo Muti dirigió una orquesta ante el Papa.
RCG
RR
GDP
-MGZ