27 de agosto, 2012. (Romereports.com) Patricia Cinderella es de Uganda y nació sana de una madre enferma de sida. Algo casi un milagro en un país en el que cada año se producen alrededor de un millón ochocientas mil nuevas infecciones. Gracias a un programa promovido por Avsi, que se basa en la educación a la prevención de las madres, en los últimos diez años, nacieron sanos unos 4.000 niños de madres portadoras del virus.
De esta enfermedad que afecta en el mundo a 34 millones de personas se habló también en el Meeting. “Una epidemia olvidada”, es el tema del encuentro en el que se habló de
tratamientos y estrategias con expertos en el mundo de la farmacia y
representantes de las Naciones Unidas.
Paul de Lay
UNAIDS
“Hemos realizado estudios en distintos países que muestran que cuando el
tratamiento se une a la comunidad, a la familia, las personas responden
mejor a las terapias y toleran mejor los fármacos”.
Son los números los que hablan y muestran que el tratamiento clínico no
basta, hace falta tratar a la persona. 30 años después del primer caso,
cada vez menos personas mueren de sida, lo que da la sensación de que el
virus haya desaparecido. Sin embargo el virólogo Carlo Perno asegura
que “esta enfermedad todavía existe y no se terminará con ella si no se
cambia el corazón del hombre”.
Carlo Perno
“Debemos curar el corazón del hombre de manera
completa. El sida es una enfermedad relacionada en parte con el
comportamiento, por lo que junto con los fármacos se deben tratar
también a las personas. Si no, no se tendrá éxito”.