5 febrero 2010. Acompañar a los enfermos en su sufrimiento y curar las heridas del cuerpo y del espíritu. Este es el mensaje que Benedicto XVI quiere transmitir a los que se dedican a la sanidad. Pero no sólo se dirige a médicos y enfermeras, sino a todos los que día a día se encuentran con el sufrimiento.
Bajo el título “La Iglesia al servicio del amor por los que sufren” se desarrollará la Jornada Mundial del Enfermo en la que el Vaticano quiere subrayar la necesidad de servir por amor a los enfermos.
Mons. Zygmunt Zimowski
Presidente del Pontificio Consejo para los operadores sanitarios
“Tantas veces pensamos sólo en las estructuras sanitarias, pero olvidamos que es nuestro corazón el que debe estar junto a los enfermos”.Benedicto XVI hizo un llamamiento especial en su mensaje a los sacerdotes que trabajan en los hospitales. Les animó a curar el cuerpo y el espíritu de los enfermos y les recordó que debe ayudarles a encontrar un sentido al dolor.
A propósito de la Jornada Mundial del Enfermo, médicos, voluntarios, enfermos y capellanes se reunirán del 9 al 11 de febrero en Roma para celebrar el 25 aniversario del pontificio Consejo para los agentes sanitarios. Durante esos días habrá conferencias y exposiciones para hacer más cercano el dolor de los que sufren.
Una serie de actos que Benedicto XVI clausurará con un misa el 11 de febrero, día de la Virgen de Lourdes, en el Vaticano. Durante la celebración estarán presentas las reliquias de Santa Bernardette, vidente de Lourdes.
Una Jornada que quiere animar a todos los que trabajan en la sanidad a ofrecer un servicio de calidad a los enfermos, es decir, respetar hasta el último momento la dignidad de persona que ellos también tienen.
BR
FF-JM