BENEDICTO XVI
“Se
ha reafirmado la necesidad de acompañar con una catequesis adecuada la
preparación al bautismo, a la confirmación y a la Eucaristía. También se
ha reiterado la importancia de la penitencia, sacramento de la
misericordia de Dios. La llamada del Señor a la santidad, dirigida a
todos los cristianos, pasa a través de este itinerario sacramental”.
Otro
campo que durante el sínodo se debatió entre los padres sinodales es la
necesidad de llevar el mensaje del Evangelio a los pueblos donde
todavía no lo conocen y también mostrarlo a los inmigrantes que llegan
desde esos lugares a los países donde sí hay cristianos.
BENEDICTO XVI
“Se
ha subrayado también que existen muchos lugares en África, Asía y
Oceanía en donde los habitantes, muchas veces sin ser plenamente
conscientes, esperan con gran expectativa el primer anuncio del
Evangelio. Por tanto es necesario rezar al Espíritu Santo para que
suscite en la Iglesia un renovado dinamismo misionero, cuyos
protagonistas sean de modo especial los agentes pastorales y los fieles
laicos”.
La tercera línea de actuación
consiste en revitalizar la fe las personas bautizadas que por diversos
motivos han perdido el sentido de su vida.
BENEDICTO XVI
“Personas
que por eso han perdido una gran riqueza, han «caído en la miseria»
desde una alta dignidad –no económica o de poder terreno, sino cristiana
–, han perdido la orientación segura y sólida de la vida y se han
convertido, con frecuencia inconscientemente, en mendigos del sentido de
la existencia”.
Una vez concluido el
Sínodo Benedicto XVI comenzará a redactar un documento dirigido a todos
los cristianos que recoja los frutos de las reflexiones que durante tres
semanas mantuvieron los padres sinodales. El texto con 58 proposiciones
redactado la última semana será muy importante porque el Papa ha
manifestado que lo ha recibido como un regalo.
RCG
CTV
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