7 de enero, 2013
(ROMEREPORTS.COM) La Santa Sede es el Estado más pequeño del mundo, pero tiene una influencia mundial innegable. En su discurso anual ante el cuerpo diplomático
el Papa se reunió con 180 embajadores de todos los rincones del mundo y
detalló los que en su opinión son los mayores desafíos.
BENEDICTO XVI “En un mundo de fronteras cada vez más abiertas, construir la paz a través del diálogo no es una opción sino una necesidad”.
El Papa repasó rápidamente la situación mundial. Habló del conflicto entre Israel y Palestina, los ataques contra cristianos en Nigeria y los conflictos en Siria y
Egipto. También se mostró preocupado por países de tradición cristiana,
sobre todo en Occidente, que confunden derechos humanos con
individualismo. Por ejemplo, con el aborto.
BENEDICTO XVI
“La
posición de la Iglesia es velar para que la ley no llegue a alterar
injustamente el equilibrio entre el derecho a la vida de la madre y el
del niño no nacido, un derecho que tienen ambos por igual”.
Entre
los diplomáticos estaba el embajador británico, Nigel Baker que quedó
impactado por el apelo del Papa por la paz y la justicia y el auténtico
liderazgo.
NIGEL BAKER
Embajador británico ante la Santa Sede
“El
liderazgo es crucial en estos momentos de crisis y es importante que
los líderes acuerden fijar orientaciones muy claras en sus países, pero
también de forma global”.
La embajadora de Filipinas ante la Santa
Sede, también estuvo en el encuentro y destacó la invitación del Papa a
invertir en educación.
MERCEDES TUASON
Embajadora de Filipinas ante la Santa Sede
“Creo que necesitamos apostar por la educación. Eso es muy importante”.
El Papa remarcó la importancia de la
educación en los países en vías de desarrollo y a la luz de la crisis
económica actual, explicó que el verdadero progreso va más allá de un
buen modelo económico.
BENEDICTO XVI
“Construir
la paz significa educar a los individuos a combatir la corrupción, la
criminalidad, la producción y el tráfico de drogas, así como a evitar
divisiones y tensiones, que amenazan con debilitar la sociedad”.
NIGEL BAKER
Embajador británico ante la Santa Sede
“Me
llamó la atención sobre todo cuando el Papa, al referirse a la crisis
económica, dijo que no sólo tenemos que preocuparnos por las primas de
riesgo financieras, sino también por las diferencias sociales, la brecha
entre ricos y pobres”.
Sobre la falta de libertad religiosa, el
Papa dijo que no sólo se trata de denunciar casos extremos como los
ataques violentos. Este problema, asegura Benedcito XVI, también se da
cuando las personas son marginadas de la sociedad por ser cristianas.
KLH/RCG
CTV
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