2 de febrero, 2013
(Romereports.com) Un momento de transformación, renovación y retorno a los orígenes. Así describe la situación actual de la vida religiosa el cardenal Joao Braz de Aviz, prefecto de la Congregación para la Vida Consagrada.
Un
momento de transformación, renovación y retorno a los orígenes. Así
describe la situación actual de la vida religiosa el cardenal Joao Braz
de Aviz, prefecto de la Congregación para la Vida Consagrada.
Dice
que mientras en Asia, África y América Latina hay que seguir trabajando
en confirmar que todas las vocaciones que surgen son de buena fe; en
Europa, EE.UU, Canadá y Australia hay que apostar por volver a las
enseñanzas de los fundadores y reforzar la vida comunitaria aunque eso
suponga disminuir el tamaño.
CARD. JOAO BRAZ DE AVIZ Prefecto, Congregación para la Vida Consagrada “Lo
más importante no son las obras. Aunque se desarrollen muchas, las
obras son fruto de un carisma. Hay que estudiar si trabajando en tantas
obras el carisma permanece. Porque si el carisma no se mantiene, las
obras morirán. Es mejor disminuir las obras y que se mantenga el
carisma. Es decir, volver al mensaje fundamental de los fundadores
enfocado en el Evangelio”.
El cardenal subraya la
importancia de volver a las raíces y explica que ha habido casos en la
historia en que algunas congregaciones tenían sólo un miembro. Sin
embargo, vivieron auténticamente su misión y después volvieron a ser
3.000 miembros.
CARD. JOAO BRAZ DE AVIZ Prefecto, Congregación para la Vida Consagrada “Si
no se tiene como centro la gracia por la cual nació la congregación, si
no se cuida esto, porque a veces no sólo los miembros no lo viven sino
que tampoco los superiores, entonces el carisma morirá. Pero no porque
Dios lo quiera sino porque nosotros hemos creado las condiciones para
que suceda”.
Otro desafío consiste en las relaciones entre
las órdenes religiosas. El cardenal dice que hay que apostar por una
mayor comunión entre ellas.
CARD. JOAO BRAZ DE AVIZ Prefecto, Congregación para la Vida Consagrada “En
la Iglesia tenemos que aprender a ayudarnos. Si un carisma sufre,
necesita de otro que está en una buena situación que pueda ayudarle.
Pero en todos los sentidos: económicamente, en la formación, en las
vocaciones. ¡Cuántas cosas se pueden hacer juntos para ayudarnos. A
veces estamos demasiados aislados y esto nos hace daño!”.
El cardenal Joao Braz de Aviz dice que es más importante la autenticidad de la misión que el número de miembros o instituciones. Él ve signos de esperanza aunque sabe que queda mucho trabajo por hacer.
OFL @odelafu AA JM -PR u:VIC
|