10 de febrero, 2013
(Romereports.com) La destrucción de la ciudad de Homs, en el norte de Siria salta a la
vista por todas los rincones de la ciudad. Miles de personas han huido, y
los pocos que quedan se encuentran en una situación terrible.
Fuera
de la ciudad, en el resto del país, las cosas no están mucho mejor. Un
nuevo informe de la FAO vaticina un cuadro aún más sombrío de cara al
futuro que traerá aún más problemas para la población siria.
Según
el informe, la agricultura, principal fuente de ingresos para 8
millones de sirios, la mitad de la población, ha registrado un descenso dramático desde que se desencadenó la guerra civil el año pasado.
DOMINIQUE BURGEON Director, FAO Emergencias y Rehabilitación “El
Programa Mundial de Alimentos en estos momentos está prestando
asistencia alimentaria a muchísima gente, pienso que están llegando a un
millón y medio de personas, y la cifra sigue aumento día a día”.
ERTHARIN COUSIN Director Ejecutivo, Programa Mundial de Alimentos ONU “Este
es un reto que la comunidad internacional debe afrontar unida si lo
queremos resolver. Ningún niño debería pasar hambre como consecuencia
del conflicto en Siria”.
La FAO muestra cómo en Siria los
agricultores no logran sembrar, cosechar o regar sus plantaciones, ha
habido una "caída masiva" de la producción. Y esto no sólo afecta a los
ingresos. También reducirá el suministro de alimentos
para las poblaciones cercanas y causará un aumento de los precios por la
escasez. Las autoridades dicen que los más pobres son siempre los más
afectados.
A esta crisis, de por sí grave, se suman los cientos
de miles de refugiados de los países vecinos. Esto complica aún más la
actividad de los organismos internacionales.
DOMINIQUE BURGEON Director, FAO Emergencias y Rehabilitación “Por
desgracia, no podemos predecir cuánto tiempo durará esta situación,
pero es evidente que cuanto más tiempo dure más tiempo tardará el país
en recuperarse”.
El esfuerzo para lograr la recuperación ya
ha comenzado. El Programa Mundial de Alimentos alimenta a un millón y
medio de personas en Siria. Y en junio, llegarán a otro millón de
refugiados sirios procedentes de los países vecinos.
Al mismo
tiempo, la FAO distribuirá semillas, fertilizantes y herramientas de
riego a los agricultores para ayudarles a empezar de nuevo.
Ambas
agencias de la ONU también negocian con los gobiernos nacionales, y
trabajan sobre el terreno con decenas asociaciones humanitarias como
Caritas Líbano o Caritas Jordania, para aliviar el sufrimiento de una
población que ya está profundamente marcada.
Rcarr/RCG MG -VM -PR -U:SCar
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