Ha muerto a los 90 años el cardenal Pham Ding Tung, héroe de los católicos de Vietnam. Se ordenó sacerdote a los 30 años. Cuando en 1954 las tropas comunistas se hicieron con el control de Hanoi, fue uno de los pocos que se atrevió a quedarse allí y a no huir de las persecuciones.
En 1963 fue nombrado obispo y el gobierno de Ho Chi Minh lo condenó a residencia vigilada. La condena se mantuvo durante 23 años, y hasta 1986 no pudo visitar ninguna parroquia de su territorio.
No se quedó de brazos cruzados. Durante aquel periodo escribió en verso obras como la vida de Jesús y otras de contenido doctrinal, para ayudar a la gente a aprenderlas de memoria.
En 1990 fue nombrado Administrador Apostólico de Hanoi, y 4 años más tarde, arzobispo y cardenal. Juan Pablo II le mantuvo en el cargo hasta febrero de 2005, cuando el cardenal vietnamita tenía 84 años.
Esta es una de sus últimas apariciones en público, en diciembre de 2005. Pocos meses después, enfermó gravemente, pero siguió trabajando desde su residencia por la Iglesia católica en Vietnam.