9 de enero 2013. (ROMEREPORTS.COM) Casi nueve millones de personas, un millón más que el año pasado, participaron en la procesión del
Nazareno Negro por las calles de
Manila. Según informó el gobierno, a pesar de la emoción, transcurrió tranquila y sin incidentes.
Cada año, el paso de la imagen del Nazareno Negro, una
estatua de madera oscura de Jesús con la Cruz a cuestas, atrae a decenas de miles de personas.
Durante la procesión, es tradicional intentar
besar o tocar la estatua, porque se le atribuyen también milagros.
Según cuenta la tradición, un sacerdote trajo hace más de 400 años la estatua del Nazareno Negro
desde México. En el viaje en barco hasta las Filipinas la imagen ardió en llamas, pero en vez de quemarse y deshacerse en cenizas, se quedó con este color oscuro.
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