
25 de junio, 2010. La policía belga registró la sede de la Conferencia Episcopal de Bélgica para esclarecer si los obispos ocultaron “sistemáticamente” casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes.
Durante nueve horas las autoridades judiciales y policiales investigaron diversos expedientes, ordenadores y teléfonos móviles e interrogaron a todos los obispos y al personal que trabaja allí.
La Conferencia Episcopal renovó su completa colaboración con las autoridades y su “fe en la justicia”.
En cambio, lamentó que la policía secuestrase documentos en la Comisión que recibe denuncias de las víctimas.
Estos expedientes incluyen el testimonio de muchas víctimas que han preferido no acudir a las autoridades y permanecer en el anonimato.
Por este motivo, el presidente de la Comisión sobre los abusos sexuales, Peter Adriaenssens, denunció el secuestro de documentos.
La Comisión opina que es un nuevo abuso sobre las víctimas, una violación de sus derechos y un obstáculo en el camino de la reconciliación y compensación.
La Secretaría de Estado del Vaticano también denunció esta “infracción contra la confidencialidad” a la que las víctimas tienen derecho.
PVB
JM
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