13 noviembre 2009.Benedicto XVI “Os agradezco vuestra preciosa ayuda a la actividad caritativa de la Iglesia. Saludo a los numerosos fieles que en todas las partes del mundo ofrecen, con generosidad y dedicación, su tiempo y energía para testimoniar el amor de Cristo, Buen Samaritano, que ayuda a los necesitados en el cuerpo y en el espíritu”